TENEMOS HIERBA DONDE TODOS DECÍAN QUE NUNCA SALDRÍA NADA


PLAN DE PASTOREO

Se han conseguido mejores números en el aprovechamiento de los pastos (mayor cantidad de raciones por hectárea) cuanto más pequeño es el corral, menor el tiempo de pastoreo y mayor el número de animales 

Las decisiones que se toamron en la campaña 2017-2018 fueron las siguientes:

 

Continuar con la labranza en determinadas zonas de la finca para asegurar la comida en el campo como habíamos planificado y no crear un gran cambio que traería conflicto con los empleados.

Se dejaron sin labrar unas 30 Has y se sembraron de pratenses anuales simplemente tirando la semilla con la abonadora.

Se decidió juntar mucho más a los animales, pasando de 6-7 rebaños distribuidos por toda la finca con escasos movimientos, a sólo 2 grandes rebaños que rotarían frecuentemente por la finca

Se abandonó por completo el uso de fertilizantes, herbicidas y productos fitosanitarios.

Se redujo el uso indiscriminado de Ivermectina en todo el rebaño, para hacer un uso individualizado del tratamiento.

Se trabajó en el diseño de una red de distribución del agua que permitiera abastecer a gran parte de la finca.

Se invirtió en una Planificación de la Tierra (realizado según Línea Clave por Gustavo Alés) y en un arado tipo Yeomans para sustituir el tipo de labranza y mejorar de canalización de aguas de lluvia, reducir las escorrentías, a la vez que se consigue la descompactación de los suelos y se evita el volteo de la tierra.

La rotación del ganado se realizaría asegurando un mínimo de 90 días de descanso a la tierra durante la época de crecimiento o plan abierto.

 

 

Los resultados que hemos obtenidos pueden ser resumidos de la siguiente manera:

 

Se ha apreciado una cierta bajada en la conformación física de los animales respecto a lo anterior. Por escasez de referencias de pastoreo anteriores quizás hemos alargado en exceso la estancia de los animales en ciertos corrales.

 

Los animales han ?repasado? muy bien la arboleda y otras especies menos palatables, aunque ello ha conllevado en algunos casos una pérdida de peso por no estar ?acostumbrados? a comer de esa manera. 

 

El crecimiento de la hierba ha sido muy bueno, con una fuerte recuperación del pasto tras el paso del ganado teniendo reposo total, llegando a alcanzar 1 cm al día a finales del invierno.

 

Donde los animales habían pastoreado con un fuerte impacto animal en el invierno, se han reducido las manchas cerradas de cardos.

 

En las parcelas no labradas y pese a la dureza de los suelos, se ha producido abundancia de hierbas, con bastante diversidad de flora, y presencia incipiente de plantas perennes.

 

Pese a las desconfianzas iniciales, los animales aprendieron a respetar los cercados eléctricos sin generar ningún problema.

 

El comportamiento de los animales ha mejorado, siendo más nobles y fácilmente manejables.

 

Cuanto mayor es el rebaño, mejor aprovechan las vacas los recursos que tienen disponibles.

 

Las vacas comen acebuche, lentisco, cardos, tagarninas, retama e incluso ramas de eucalipto cuando sienten la presión del rebaño y no hay otras opciones. Esto las lleva a abrir veredas y a aclarar en el monte, donde también buscan sombreo, lo que lleva a la implantación sucesiva de hierba donde antes no había nada más que suelo desnudo, y a reducir el riesgo de incendio.

 

Se han conseguido mejores números de aprovechamiento de pastos (mayor cantidad de raciones por hectárea, DA/Ha) cuanto más pequeño es el corral, menor el tiempo de pastoreo y mayor el número de animales

 

El impacto animal (alta densidad de animales en poco tiempo) con suplementación donde no había hierba, ha hecho que salga hierba donde antes no había nada y nadie creía que pudiera salir.

 

La planificación del pastoreo permite anticipar posibles contingencias y preparar las parcelas con tiempo. El planteamiento de los cercados eléctricos móviles, tiene que asegurar un suministro de agua para todos los animales (llevamos el agua con cubas portátiles a muchos sitios de la finca).

 

Se ha reducido la compactación de las tierras en la época más seca del año. Las parcelas han tenido un máximo de 14 días de pastoreo a lo largo de todo el año cuando antes pasaban meses enteros en el mismo lugar pisoteándolo todo de forma constante.

 

Las decisiones que se toamron en la campaña 2017-2018 fueron las siguientes:

 

Continuar con la labranza en determinadas zonas de la finca para asegurar la comida en el campo como habíamos planificado y no crear un gran cambio que traería conflicto con los empleados.

Se dejaron sin labrar unas 30 Has y se sembraron de pratenses anuales simplemente tirando la semilla con la abonadora.

Se decidió juntar mucho más a los animales, pasando de 6-7 rebaños distribuidos por toda la finca con escasos movimientos, a sólo 2 grandes rebaños que rotarían frecuentemente por la finca

Se abandonó por completo el uso de fertilizantes, herbicidas y productos fitosanitarios.

Se redujo el uso indiscriminado de Ivermectina en todo el rebaño, para hacer un uso individualizado del tratamiento.

Se trabajó en el diseño de una red de distribución del agua que permitiera abastecer a gran parte de la finca.

Se invirtió en una Planificación de la Tierra (realizado según Línea Clave por Gustavo Alés) y en un arado tipo Yeomans para sustituir el tipo de labranza y mejorar de canalización de aguas de lluvia, reducir las escorrentías, a la vez que se consigue la descompactación de los suelos y se evita el volteo de la tierra.

La rotación del ganado se realizaría asegurando un mínimo de 90 días de descanso a la tierra durante la época de crecimiento o plan abierto.

 

 

Los resultados que hemos obtenidos pueden ser resumidos de la siguiente manera:

 

Se ha apreciado una cierta bajada en la conformación física de los animales respecto a lo anterior. Por escasez de referencias de pastoreo anteriores quizás hemos alargado en exceso la estancia de los animales en ciertos corrales.

 

Los animales han ?repasado? muy bien la arboleda y otras especies menos palatables, aunque ello ha conllevado en algunos casos una pérdida de peso por no estar ?acostumbrados? a comer de esa manera. 

 

El crecimiento de la hierba ha sido muy bueno, con una fuerte recuperación del pasto tras el paso del ganado teniendo reposo total, llegando a alcanzar 1 cm al día a finales del invierno.

 

Donde los animales habían pastoreado con un fuerte impacto animal en el invierno, se han reducido las manchas cerradas de cardos.

 

En las parcelas no labradas y pese a la dureza de los suelos, se ha producido abundancia de hierbas, con bastante diversidad de flora, y presencia incipiente de plantas perennes.

 

Pese a las desconfianzas iniciales, los animales aprendieron a respetar los cercados eléctricos sin generar ningún problema.

 

El comportamiento de los animales ha mejorado, siendo más nobles y fácilmente manejables.

 

Cuanto mayor es el rebaño, mejor aprovechan las vacas los recursos que tienen disponibles.

 

Las vacas comen acebuche, lentisco, cardos, tagarninas, retama e incluso ramas de eucalipto cuando sienten la presión del rebaño y no hay otras opciones. Esto las lleva a abrir veredas y a aclarar en el monte, donde también buscan sombreo, lo que lleva a la implantación sucesiva de hierba donde antes no había nada más que suelo desnudo, y a reducir el riesgo de incendio.

 

Se han conseguido mejores números de aprovechamiento de pastos (mayor cantidad de raciones por hectárea, DA/Ha) cuanto más pequeño es el corral, menor el tiempo de pastoreo y mayor el número de animales

 

El impacto animal (alta densidad de animales en poco tiempo) con suplementación donde no había hierba, ha hecho que salga hierba donde antes no había nada y nadie creía que pudiera salir.

 

La planificación del pastoreo permite anticipar posibles contingencias y preparar las parcelas con tiempo. El planteamiento de los cercados eléctricos móviles, tiene que asegurar un suministro de agua para todos los animales (llevamos el agua con cubas portátiles a muchos sitios de la finca).

 

Se ha reducido la compactación de las tierras en la época más seca del año. Las parcelas han tenido un máximo de 14 días de pastoreo a lo largo de todo el año cuando antes pasaban meses enteros en el mismo lugar pisoteándolo todo de forma constante.

 

La planificación del pastoreo y la agrupación de los animales en grandes lotes, ha permitido una mayor optimización de los tiempos de trabajo, lo que genera mejor calidad de vida y ahorros importantes.

 

 

 

El primer año que empezaron en Pajaretillo con el asesoramiento en Manejo Holístico sólo se pudieron hacer algunas pruebas de encerrar a los animales con hilo eléctrico. La desconfianza de los trabajadores era tan alta que incluso tuvo que ser el mismo propietario el que se encargaba de hacer los corrales, colocando las varillas y el hilo eléctrico.

 

 

Pese a estas suspicacias iniciales de los trabajadores, los animales aprendieron rápido y bien a respetar los cercados eléctricos. Aun así, se han hecho algunas inversiones en cercados permanentes que buscan simplificar en algo el trabajo de mover los animales.

 

 

El plan de pastoreo de la finca Pajaretillo, puede realizarse de forma más eficiente a la realizada si solo se pusiera el foco en regenerar el suelo y en implantar y mejorar rápido los pastos. Pero debido a las fuertes pendientes, la falta de una buena red de puntos de agua en la finca, y sobre todo para no cargar excesivamente a los trabajadores, se han realizado corrales más grandes de lo que se necesitaba y por tanto los tiempos de ocupación han sido más largos de lo previsto y deseable. Esto ha repercutido al final en una menor impacto animal del que se planteaba de principio, y en cierta pérdida de conformación de ciertos animales más sensibles a comerlo todo no sólo lo bueno.

 

 

Para la plantilla de la finca Pajaretillo, mover las vacas cada poco tiempo es un trabajo que de momento no es de su agrado y que no les motiva, porque ni quieren entender bien por qué se hace, ni comparten este modelo de producción. Ellos defienden la siembra convencional de forrajes anuales y el pastoreo continuo en grandes corrales como han hecho toda su vida. En estos momentos, sin duda el gran atasco de este proyecto, es que la propiedad no cuenta con el apoyo de los trabajadores para ejecutar de forma óptima las decisiones que se toman. Pese a que los resultados obtenidos son evidentes, ya que con el impacto animal de las vacas en algunas zonas, hemos conseguido tener hierba donde todos decían que nunca saldría nada.

Al no tener registro preciso del pastoreo en los últimos años, se tomó la decisión que durante la época de crecimiento o plan abierto, se harían los corrales de entre 1,5 a 6,7 Has. La forma y tamaño de estos corrales están muy condicionadas por la orografía del terreno y la disponibilidad del agua.

 

 

En estos corrales entraban aproximadamente unas 80-100 vacas durante 2 a 10 días. En total se ha realizado el pastoreo en 34 corrales. Se movieron dos lotes para favorecer a las madres tardías con terneros de verano. Éstas tienen una dieta de heno en pie.

 

 

Debido a las elevadas y tardías precipitaciones de 2018 (647 litros de Febrero a Mayo),  y para evitar el efecto del pisoteo sobre el suelo por falta de cobertura vegetal densa, se ha tenido que interrumpir y retrasar el plan de manejo abierto unos meses, entrando en campo con la hierba muy crecida (30 de Abril).

 

 

Los corrales en época de no crecimiento (plan cerrado) se han hecho más grandes por la dificultad de encontrar puntos de agua y por el elevado consumo de agua de las vacas en verano (hasta 100 litros/cabeza en los días más calurosos). Los corrales tenían hasta 14 Has en el plan cerrado con un máximo de 20 días en cada corral, principalmente en zonas de rastrojera, con un gran consumo de agua diario y se buscaba simplificar y abaratar al máximo el abastecimiento de agua.

 

 

Los escasos puntos de agua para bebederos de la finca, limitan el manejo óptimo del ganado en una gran parte de la finca. Es sin duda la mejor inversión, y ya se está en fase de ejecución de una mejora de la red de agua en la finca.

 

 

La ración media de las vacas por parcela han oscilado de un marco de 5x5 m por vaca y día en los lugares donde se ha dejado heno en pie, a un marco de  12x12 m por vaca y día en la zona del rastrojo de habas.

 

 

La idea es pasar el invierno de 2018 en el monte haciendo impacto animal para regenerar la hierba y abrir el matorral.


La planificación del pastoreo y la agrupación de los animales en grandes lotes, ha permitido una mayor optimización de los tiempos de trabajo, lo que genera mejor calidad de vida y ahorros importantes.

 

 

 

El primer año que empezaron en Pajaretillo con el asesoramiento en Manejo Holístico sólo se pudieron hacer algunas pruebas de encerrar a los animales con hilo eléctrico. La desconfianza de los trabajadores era tan alta que incluso tuvo que ser el mismo propietario el que se encargaba de hacer los corrales, colocando las varillas y el hilo eléctrico.

 

 

Pese a estas suspicacias iniciales de los trabajadores, los animales aprendieron rápido y bien a respetar los cercados eléctricos. Aun así, se han hecho algunas inversiones en cercados permanentes que buscan simplificar en algo el trabajo de mover los animales.

 

 

El plan de pastoreo de la finca Pajaretillo, puede realizarse de forma más eficiente a la realizada si solo se pusiera el foco en regenerar el suelo y en implantar y mejorar rápido los pastos. Pero debido a las fuertes pendientes, la falta de una buena red de puntos de agua en la finca, y sobre todo para no cargar excesivamente a los trabajadores, se han realizado corrales más grandes de lo que se necesitaba y por tanto los tiempos de ocupación han sido más largos de lo previsto y deseable. Esto ha repercutido al final en una menor impacto animal del que se planteaba de principio, y en cierta pérdida de conformación de ciertos animales más sensibles a comerlo todo no sólo lo bueno.

 

 

Para la plantilla de la finca Pajaretillo, mover las vacas cada poco tiempo es un trabajo que de momento no es de su agrado y que no les motiva, porque ni quieren entender bien por qué se hace, ni comparten este modelo de producción. Ellos defienden la siembra convencional de forrajes anuales y el pastoreo continuo en grandes corrales como han hecho toda su vida. En estos momentos, sin duda el gran atasco de este proyecto, es que la propiedad no cuenta con el apoyo de los trabajadores para ejecutar de forma óptima las decisiones que se toman. Pese a que los resultados obtenidos son evidentes, ya que con el impacto animal de las vacas en algunas zonas, hemos conseguido tener hierba donde todos decían que nunca saldría nada.

Al no tener registro preciso del pastoreo en los últimos años, se tomó la decisión que durante la época de crecimiento o plan abierto, se harían los corrales de entre 1,5 a 6,7 Has. La forma y tamaño de estos corrales están muy condicionadas por la orografía del terreno y la disponibilidad del agua.

 

 

En estos corrales entraban aproximadamente unas 80-100 vacas durante 2 a 10 días. En total se ha realizado el pastoreo en 34 corrales. Se movieron dos lotes para favorecer a las madres tardías con terneros de verano. Éstas tienen una dieta de heno en pie.

 

 

Debido a las elevadas y tardías precipitaciones de 2018 (647 litros de Febrero a Mayo),  y para evitar el efecto del pisoteo sobre el suelo por falta de cobertura vegetal densa, se ha tenido que interrumpir y retrasar el plan de manejo abierto unos meses, entrando en campo con la hierba muy crecida (30 de Abril).

 

 

Los corrales en época de no crecimiento (plan cerrado) se han hecho más grandes por la dificultad de encontrar puntos de agua y por el elevado consumo de agua de las vacas en verano (hasta 100 litros/cabeza en los días más calurosos). Los corrales tenían hasta 14 Has en el plan cerrado con un máximo de 20 días en cada corral, principalmente en zonas de rastrojera, con un gran consumo de agua diario y se buscaba simplificar y abaratar al máximo el abastecimiento de agua.

 

 

Los escasos puntos de agua para bebederos de la finca, limitan el manejo óptimo del ganado en una gran parte de la finca. Es sin duda la mejor inversión, y ya se está en fase de ejecución de una mejora de la red de agua en la finca.

 

 

La ración media de las vacas por parcela han oscilado de un marco de 5x5 m por vaca y día en los lugares donde se ha dejado heno en pie, a un marco de  12x12 m por vaca y día en la zona del rastrojo de habas.

 

 

La idea es pasar el invierno de 2018 en el monte haciendo impacto animal para regenerar la hierba y abrir el matorral.

Merinas negras pastando en olivar de La Montaña

Cáceres sí tiene ovejas negras

PRENSA

La merina negra se consideraba prácticamente extinta en España hace veinte años, pero en la Montaña de Cáceres se ha introducido un rebaño que enriquece el entorno natural e incluso previene incendios. x Lola Luceño, El Periódico de Extremadura, 1mar2015.

NUESTRAS VACAS NO SE COMIAN LOS CARDOS, AHORA SE LOS BEBEN.


GANADERIA


El Manejo Holistico nos ha llevado a disminuir el número de lotes de animales, a abandonar la Ivermectina como desparasitante, y a usar el impacto animal para abrir el monte y producir hierba donde antes no había nada.

QUISIERAMOS JUNTAR TODAS NUESTRA VACAS EN UN SOLO REBAÑO


PLAN FINANCIERO

Juan Antonio y Amelia tienen sus vacas en dos fincas próximas. Una en Valdelarco y otra en Cortelazor, pero con dos códigos de explotación diferentes, lo que les lleva a tener que asumir un sobrecosto en esfuerzo y dinero.

FUIMOS SIN PINTURA Y PINTAMOS DE VERDE EL DESIERTO

aleJAB y Acción Contra el Hambre firmaron un acuerdo de colaboración para desarrollar estrategias de Manejo Holístico en países empobrecidos del Norte de África. Hemos desarrollado una experiencia piloto en Niger.
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Si continúas navegando aceptas su uso. Política de cookies [  CERRAR  ]